Livre de 100 pages en espagnol. Les multiples facettes de la Corse à travers 400 photographies et des textes pleins de poésie. Format 17 x 24 cm, couverture cartonnée et vernie dos carré cousu collé.
Algunos afirman que el aleteo de una mariposa en un rincón perdido del fin del mundo, desencadena los peores tifones en el otro extremo del planeta. El viento cruza todos los continentes. No tiene fronteras. Al pasar, lleva consigo los gritos de los niños que se divierten, los llantos de los pueblos desgraciados. Arranca un poco de la tierra de los países que atraviesa para depositarla a unos millares de kilómetros más lejos. Así la vida viaja a merced de los vientos para instalarse en regiones más hospitalarias. En Córcega, el viento afiló nuestras costas, dibujó nuestros golfos y cavó nuestros valles. El ejemplo más extraordinario lo tenemos, por supuesto, en el sur de Córcega donde el viento perpetúa incansablemente este maravilloso “accidente” de la naturaleza. Los hombres se asociaron a ella al construir Bonifacio, joya del Mediterráneo. Al igual que todas las islas, Córcega está azotada por todo tipo de vientos. El del norte lleva a las aves migratorias hacia África y si a veces, transporta el mal tiempo, es sobre todo sinónimo de claridad del cielo como un gran limpiador de la naturaleza. El del este agita el mar, trae la lluvia a la costa este de la isla. Durante el invierno, la nieve cae en abundancia. Es un viento de frío y sufrimiento. El del oeste nos aporta la lluvia, los ríos aumentan de volumen y la vegetación se deleita de gotas saludables, a menudo esperadas durante largos meses. Finalmente el del sur y con él, el retorno de los pájaros, los bellos días, la arena del desierto, las flores que se abren, la vida que empieza de nuevo. En esos momentos, Córcega ya no sabe si es europea o africana, un mestizaje de ambas, probablemente. Resulta difícil, al hablar de vientos, definir la belleza y el mal tiempo. A nosotros nos hacen falta esos cuatro vientos, cultivan la vida en nuestra isla y en el transcurso de los siglos, han formado lo que es, sin duda alguna, una de las más bellas islas del mundo. ¡Orgulloso, misterioso, salvaje, este país se descubre despacio, con paciencia, la admiración se encuentra en la próxima esquina, a la entrada del próximo valle, en lo alto del próximo puerto, en el fondo de este golfo rojo! Déjese llevar por el viento, le llevará por los más secretos rincones de Córcega, en su soplo hospitalario.